Uno, dos, tres, hoy murió mi desnudez, tan difícil como el origen de la especie tan áspero como un Lunes día 10 , sin un duro en el bolsillo hoy terminé de analizar una vida fantasma que me llevó a creer que mi yo, ya no existía.
Me presento, soy jugador de casinos empresario, y Don Juan y una vez estuve enamorado de una sutil damisela que me quiso tal y como soy. En los últimos días de un amor indeleble yo era de los que pensaban que en la vida sola ganaba aquel que tuviera el negocio que le apalabrase una venial vida eterna, ella se llamaba Blanca y era SHOWGIRLS de la discoteca.
Mi intención era hacerle parecer que yo era el elixir impoluto e indeleble que llenaría su vida , así pues, como reina y cualquiera ante un mundo que la traicionó y un señor que le amaba, yo le suplicaba tiempo para amarla sin que nadie lo supiese ella vendía su amor al portador del billete en su ``Sherezade baile``. A Blanca le interesaba las ``películas de Bogart`` y ``un amor de Casablanca``, la naturaleza no le interesaba demasiado, porque la humana le había traicionado ya en sumas ocasiones. Traicionada por los celos de una esposa que me amaba me contaba cada noche como su cuerpo era de otros y eso que me contaba hacia surcos sobre mi pecho amante, visto eso tuve que abandonar después del juego las charlas sobre mi esposa.
El burbón sé servia a gusto de la mesa pero para mí fue durante 5 años mi única cena pensando en los problemas que yo oculté durante años, mi vida no funcionaba, tres hijos mayores que tenía en la universidad me pedían cada vez más, mientras que mi mundo y mi empresa se iban a pique, Blanca era mi única conexión con el mundo real.
La traición de los míos no tardaría en llegar cuando enterados de la verdad, se tiraran ante los restos carroñeros de una vida entre comillas honrada.
Un canalla llamado Carlos, ese es mi nombre, le ofreció a Blanca salir de ese desierto en el que vivía ella; Contestó que su vida no sería la misma sin ti, viviendo como siempre en un film blanco y negro de los años 50. Ella hacia mutis por el foro y desaparecía de escena cuando bien le parecía es cuando yo perfilé mi engaño, haciéndole acopio de banalidades, diciéndole que le compraría un piso cómodo en el centro de Sevilla y viviríamos juntos, tras la mujer que adornaba mi vida en unas páginas del registro civil, cual fue mi torpeza que los días posteriores de contárselo a ella, mi mujer empezó a tramar la herida que no dejaría de sangrar jamás.
Invité a cenar a mi mujer para guardar la apariencia, mientras ella apuntaba uno a uno de mis números de la caja de cerillas. Carmen mi ex – esposa vociferó preguntándose de quienes eran esos números, trazó un plan a mis espaldas.
Mientras transcurrían los meses ella hacia cisco toda las esperanzas de irme a vivir con alguna de mi amantes , contrato a un detective que le puso en la pista del night-club-casino , que solía frecuentar mientras que le prometía que no llegaría demasiado tarde de esa reunión de trabajo que sería crucial para nuestras vidas, sus ojos centelleaban cuando hablaba sin los muchachos delante de la fulana a la que haría añicos mientras mi sueños se ahogaban en una botella de tequila y pensaba en huir de la realidad salí a expensas de ella y cogí el ´´Volvo ´´ para recoger a blanca De ese triste antro mientras conducía pensaba en lo que mi esposa podría llegar a hacer.
Cuando recogí a Blanca todos los poros de mi piel lloraban perfidia, ahora el único importante era yo, levanté el brazo de las marchas y abrazado a mi muñeca de telefilme pasaba una furgoneta frente a mí sin embargo no pude verla y colisionamos . Solo sufrí una leves contusiones pero el rostro de mi amada quedo irreconocible entre solo en el hospital privado que me pertenecía por mi trabajo y con la cartera en la mano mi pulso nervioso hizo que se cayera junto a la foto de mi mujer, me preguntaron si la foto era de la accidentada y conteste que por supuesto.
Hable con el médico y me propuso sin saber nada, hacerle una cirugía maxilofacial idéntica a la de la foto. Durante los treinta días siguientes, me pregunté si la vida de Blanca comenzaba con su yo interno o era solo su apariencia lo que me atraía hacia ella. La vida con mi mujer era a veces de un sopor venenoso, al que ella contribuía con su viperina lengua.
Mi plan se tornaba poco a poco como columna de alabastro, desaparecería con mi amante hasta donde me alcanzase el billete y ella sería a partir de ahora una mujer decente.
Mientras divagaba sobre mi futuro mi mujer ya harta de años de infidelidad me abandonaba a mi suerte con una pensión se solucionaba todo, buena solamente era ella la que pensaba así.
Me separé, Blanca no pudo volver a trabajar con el aspecto feúcho y casi-gemelo que me recordaba a mi mujer su personalidad me parecía ya desfigurada ante mis ojos y en honor a la verdad sentí aprehensión hacia ella, hasta el punto de dejarla. La verdad era que su antiguo rostro era el que me persuadía de los encantos del fracaso , por eso las desavenencias se fueron forjando alrededor de un don nadie l que alguna vez fue alguien , no pude clonar la identidad de aquel al que un día quise mas que la fulana y me sentí mal vastos en palabra y somero en ente , así los hombres como yo, pero sin embargo necesitamos a alguien que nos consuele y de vez en cuando a una persona que nos quiera y que nos haga el amor solitario , e inmerso en la bebida dejé pasar una llamada del hospital Blanca se había suicidado y antes había sufrido la agonía de rajar su rostro para no parecerse a ella.
En mi cuaderno de la empresa escribí; ´ sin identidad. Y continué mi camino hacia algún lugar sin alma sin semblanza eterna de un amor duradero y con la creencia de no encontrar más que basura en el centro de mi conciencia. La esperanza de hablar con un compañero sin encontrar una fuerte carga de hipocresía fue en vano.
Mi vida empezaba hoy como cada mañana y el pecado del ayer enturbiaba y envenenaba mi café .No existiría un dios misericordioso para aquel que no tuvo misericordia con los demás, me sentí atrapado como si fuera el pulgar que apretó el gatillo y confesé que en la búsqueda de la perfección tracé un destino diferente para la que fue mi amada. Perdí el empleo y ahora me encuentro en la cárcel por aquel día en que jugando a ser Dios cambié el rumbo de mi vida. Y bien, ¿qué es el alma? El alma es solo aquello que me diferencia a mí del común de los mortales porque yo carezco de ella. ¿Que hubiese sido de mi vida si el alcohol, el dinero o el vino no hubieran mandado sobre ella? Desde ahora nunca dejo de pensar que hubiera sido de mi amada si no la hubiera engañado con esa negra perfidez , y sin ese maldito accidente que cegó mi vida , hasta el punto de elucubrar un futuro perfecto solo para mi . Quizás, solo quizás la idealización de ese ser amado fue la obra que rompió mi alma en dos valores opuestos que nunca los textos de Freud quisieron enseñarme: identidad o belleza. Las cartas llegan a la cárcel donde viviré mis últimos días puesto que cumplo los 59 años en noviembre y lejos de aparentar que todo va bien , veo lo que se cuece desde fuera y que si salgo nunca mas volveré a llevar una vida normal.
Este es el diario de un asesino que jamás apretó el gatillo, mientras la vida eternizaba, en un profundo suspiro el alma de mi gemela conciencia percibía la soledad de una pared blanquecina .Acompañado de mis pecados veía la cara que yo desfigure para idealizar una mentira y en la noche susurraba mi nombre, mientras mi mente contoneaba las caderas de una fotografía. Yo la veía viva ella hablaba cantaba reía mientras la besaba observaba sus movimientos no quería que nadie la tocase mi mirada ya no horrorizaba ante sus encantos a las 7 de la tarde unos hombres de chaquetas blancas me interrogaban, siempre estaba pensando en ella. Ellos me daban el suero de la verdad unas pastillas blancas del color de sus batas siempre insistían ¿por qué? Yo solo contestaba que tenía una mujer, sin embargo ellos hablaban de una amante.
Mi vida pasaba leyendo las cartas de una mujer llamada Andrómeda decía que me ayudaría a escapar.
Yo desconocía el mundo que me rodeaba, cada vez más y mi prisión nunca llegaba a ahogarme lo suficiente, escondía las cartas de esa desconocida y mi mundo se olvidaba tras estas paredes de las que huía tras mis noches en velas al cabaret. Y le silbaba siempre sin respuesta a mi amada que volviera, a veces suplicando, y a veces gritando. Flores y billetes torneaban su figura. Mientras necios cuestionaban mi cordura.
Quiénes para llamarme loco decían que tu no existías son locos o en locos se convertirán, mi alma respira bajo tu pecho y mi libertad tras tu llantos, pero aun pienso que existes y que Andrómeda eres tú,- Solo murió mi mujer. Sí eso es lo que creo-
Tras el envés del espejo pude ver como ese cuerpo traslucido, llamado foco por los de blanco, no te atravesaba, sin embargo mi mundo seguía siendo el tuyo y tu mundo el mío, pasaban las horas y un gato con áspera cola, ronroneaba mientras uno de los de blanco decía: ¡Loco apártate de esa rata! .
Mi mirada languidecía cuando tú en tus cartas decías que me querías .Siempre supe que me abandonarías después de lo que hice. Pensé que me moría cuando el mismo que te operó dijo haber hecho la autopsia de tu alma, pues tu rostro ya no era el que yo conocía, te busqué y al no encontrarte, me presenté como único culpable de un delito fatal que te llevo a la locura y mi mujer nunca se presento. Algunos dicen que queriendo olvidar el fatal suceso, se fue del país. Me olvidó por fortuna aunque muy a su pesar en los tiempos que la amé fui solo suyo. Y solo puede reprocharme el haber querido a una mujer sin rostro, pero con alma .
lunes, 26 de noviembre de 2007
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